La votación de los espectadores de Eufòria: ¿un tongo?

Las tres finalistas el talent show Eufòria

Foto: Ara.cat

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La segunda temporada del exitoso concurso musical Eufòria de la cadena televisiva TV3 ha elegido ganadora. De las tres finalistas, Alèxia, Carla y Jim Gómez, ha sido esta última la favorita de la audiencia.

En la última y décimo tercera gala, se había vuelto a confiar exclusivamente en el criterio de los espectadores. A través de un sistema de votación online, la audiencia podía determinar quién sería la concursante ganadora. Se llegó a un récord de 300.000 votos, con una audiencia de 410.000 espectadores y una cuota de pantalla del 26,2%; mejor que un Barça-Madrid.

El éxito del programa es incuestionable. La fórmula de talent shows musicales hace años que cosecha audiencias millonarias y no han faltado las polémicas. Por ejemplo, Operación Triunfo, cuya propiedad intelectual pertenece a Gestmusic, formalizó una denuncia por copia flagrante tanto a la CCMA como a la productora Veranda TV.

En cualquier caso, el pasado viernes llegué tarde a casa y cené delante de la pantalla. Me sorprendió la decisión del programa por dar tanto protagonismo a un jurado probablemente inexperto en la materia como éramos muchos de los espectadores. Tampoco sabía cómo se votaba, así que estuve atento a la mecánica.

Enfocando la cámara al código QR que aparecía en una de las esquinas de la pantalla, me enlazaba con el servidor de votación. Tenía curiosidad por saber cómo limitarían los votos por espectador, aunque es verdad que en ningún momento se hablaba de miles de espectadores votando, sino de miles de votos emitidos. Parece lo mismo, pero no lo es.

Supongo que no todo el mundo tiene instalados tres navegadores en su móvil, pero yo sí. Debido a mi actividad profesional, muchas veces tenemos que comprobar el funcionamiento digital en distintos navegadores e ahí la razón. Concretamente puedo navegar con Chrome, Firefox y Safari desde el mismo dispositivo móvil.

El tiempo de apertura de votaciones del programa era bastante largo. Así que tuve tiempo de testarlo. Ante la duda si podía expresar tres votos, probé de votar a cada una de las finalistas en uno de los navegadores. Cada vez que clicaba a mi supuesta favorita, el servidor me daba las gracias por haber votado.

Vaya, me dije, pues aquí hay un problema. Volví a probar con los tres navegadores con ventanas de incógnito y el servidor me volvió a agradecer mi participación. Ya llevaba emitidos 6 votos, dos por finalista. Borré datos de navegación, cerré navegadores y volví a probar. Conseguí emitir 12 votos, cuatro por finalista para equilibrar mi prueba.

Cansado ya de tanto votar, no quise probar cambiando de IP con mi app de proveedor de red privada virtual, pero quizá habría podido replicar la ronda de votaciones accediendo desde cualquier país del mundo.

Desconozco si el servidor neteaba de alguna forma los votos por identificación del dispositivo, pero no apareció ninguna advertencia por mis votaciones múltiples. Entonces, yo me pregunto, ¿qué representatividad tenían los porcentajes de votos por concursante?

No quiero restar mérito a ninguna de las más que dignas finalistas y menos a Jim Gómez. En todo caso, di el mismo número de votos a cada una de ellas porque no se trataba de hacer trampa. Ahora bien, estaría bien que la audiencia conociera las medidas de seguridad y filtrado del sistema de votación para evitar que pudiera ganar la que tuviese más frikis de la tecnología entre sus fans. De hecho, leo que Got Talent incorporó un sistema de confirmación por SMS para validar el voto y evitar así la votación múltiple.

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