¿Se puede liderar un mercado sin publicidad?

En un reciente seminario sobre mantenimiento de motores diésel -los publicitarios también tenemos nuestras aficiones- el instructor me despejó la incógnita entre la nomenclatura americana y europea para clasificar la viscosidad y calidad de los aceites de motor. Un tema aburrido para el lector de este blog si no fuera porque el instructor mostró una diapositiva en la que se podía leer:

La marca de aceite recomendada por un fabricante de motores es irrelevante.

Me quedé atónito. El valor de una marca no se explica por su popularidad, esa no es la causalidad, sino por la coherencia a lo largo de los años entre lo que se promete y lo que es. De nada sirve invertir en una marca si el usuario queda defraudado por el producto o servicio. Pero, en aceites de motor ¿cómo se puede saber el rendimiento?

Vetus M-Line
Vetus M-Line diesel engine

Según el instructor, la industria de los aceites de motor está sometida a una normativa de etiquetado que desvela su calidad. No importa quien lo produzca. No importa quien lo firme. Lo que realmente importa es la codificación alfanumérica del envase. No es objeto de este post desvelar el significado de esas siglas, sino qué sentido tiene la publicidad en productos cuya calidad se evidencia por una normativa.

Cuando un fabricante de vehículos recomienda una marca de aceite no es porque el motor funcione solo con ese lubricante. En ningún caso verás escrito que la garantía del coche queda comprometida si utilizas un aceite de otro fabricante. Simplemente se aprovechan de nuestro desconocimiento.

Yanmar 1GM10 diesel engine

Es como el botón de Amazon Prime, Rakuten o Netflix en los mandos a distancia de los televisores. Son recomendaciones del fabricante fruto de una hábil estrategia comercial. La calidad de una serie no se ve comprometida por una u otra empresa de streaming. La serie se verá igual de bien en cualquiera de las tres. Pues, lo mismo ocurre en motores. La lubricación será igual de buena con una u otra marca mientras nos ciñamos a la viscosidad y calidad requerida para el motor.

Entonces, ¿para qué sirve la publicidad?

¿Por qué hacen publicidad los fabricantes de aceites o empresas de streaming? He aquí uno de los beneficios básicas de anuncios y branded content. Volvo Penta no fabrica mejores motores que Vetus o Yanmar. Sin embargo, el primero disfruta de un liderazgo de mercado que no deja de alimentar con un “combustible” llamado publicidad. Según nos dijeron tienen más de la mitad del mercado.

Volvo Penta D1 diesel engine

Sea uno u otro el motor, el codo de escape en hierro fundido donde se mezclan los gases con el agua del segundo circuito de refrigeración conviene cambiarlo a los 10 o 15 años. El instructor nos mostró un colector de Volvo Penta agujereado por la inevitable corrosión. Los tres fabricantes ofrecen motores fiables y excelentes que bien cuidados y con los aceites correctos alcanzan una vida útil de hasta 10.000 horas, unos 145 años para la mayoría de los poseedores.

La diferencia entre un aceite u otro, entre una plataforma de streaming u otra, entre un motor diésel u otro es la publicidad, siempre y cuando la calidad intrínseca del producto o servicio sea un hecho. Si tienes un buen producto y no dejas de alimentarlo con esa “gasolina” comunicativa de forma constante y sostenida, la cuota de mercado no parará de crecer.

Featured image: Miguel Á. Padriñán

Leave a Comment